miércoles 8 de julio de 2009

Algo personal

Canción escrita en 1983 pero tremendamente actual:

"Probablemente en su pueblo se les recordará
como a cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.

Probablemente que todo eso debe ser verdad
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan sus banderas.

Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
Tienen doble vida, son sicarios del mal,
entre esos tipos y yo hay algo personal.

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.

Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.

Se arman hasta los dientes en nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es de otros si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Y como quien en la cosa nada tiene que perder
pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer,
nos ponen la pistola en la cabeza.

Se agarran de los pelos pero, para no ensuciar,
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.

No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Pero eso sí, los sicarios no pierden la ocasión
de declarar públicamente su empeño,
de propiciar un diálogo de franca distensión,
que les permita hallar un marco previo.

Que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,

Donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz."

Joan Manuel Serrat


martes 7 de julio de 2009

EL DÍA DESPUÉS: MORATORIA A LOS BANCOS


Imposible hacer borrón de lo malhecho y abrir cuentas nuevas. EL Presidente y su grupo de allegados habrán de asumir los costos de la derrota electoral del pasado 5 de julio, nomás que ahora lo harán con un margen de maniobra más estrecho que el de un buque de carga en el canal de Panamá. Están solos. La ciudadanía, esa sombra que todo lo arropa y nadie quiere ver, los juzgó con severidad negándoles credibilidad y recordándoles que la crisis económica está destruyendo al país. El partido en el poder ya reclama a Calderón su accionar sectario y grupuscular en la pasada contienda, tan equivocado que ni en Guanajuato –una de las sedes de El Yunque- pudo el PAN ganar los comicios. Los dueños del capital levantan la voz exigiendo correcciones en el rumbo económico, reconociendo haber perdido la apuesta que hicieron (y pagaron) en 2006 a favor de El Chapo Calderón. Y el PRI, el partido ganador, se dispone a rotular y a circular en Los Pinos las facturas correspondientes. Pobre presidente está más solo que un ejote.

Habremos de estar muy atentos a la reacción de Felipe Calderón, acostumbrado al regaño diario y a los golpecitos en el atril, poseído de un autoritarismo paramilitar y escasamente preparado para las negociaciones políticas. El momento es para un Ejecutivo capaz de dialogar, negociar, atender, entender y desde luego ejecutar; todas ellas facultades ausentes en la persona de El Presidente. Con la mitad de un partido maltrecho y con los aliados momentáneamente mosqueados, Calderón se enfrenta a la necesidad de acordar con el PRI en la Cámara, con López Obrador y la crisis en las calles, con el Consejo Coordinador Empresarial en la política fiscal y con el pueblo en el desastre económico y social. Demasiadas tentaciones para no tomar el camino facilón del autoritarismo, demasiados retos para estar a su altura. Adicionalmente, no parece ser una tradición arraigada entre los políticos mexicanos establecer pactos y alianzas estratégicas ni duraderas puesto que no hay proyecto de nación que las demande. Será el día a día lo que marque los alcances del entendimiento parlamentario. Por el momento les quema el tema presupuestal y pronto los veremos en escena.

Sin embargo, la lección más importante de la elección no es un manual de acuerdos parlamentarios sino la urgente atención a los temas ciudadanos. Más allá del festín priísta y los llantos del PAN y el PRD y los votos nulos y los fraudes de casilla está el agobio aplastante de quienes padecen con mayor dolor la crisis económica, el desempleo que todo lo devasta, la zozobra en que viven los habitantes de las comunidades electas por el gobierno para vivir intervenidas por el ejército, la ausencia elemental de la justicia, la arbitrariedad y soberbia de los administradores del recurso público, el difícil o nulo acceso a los servicios de salud y la falta de esperanza sobre el porvenir. Nada de esto lo dijo nadie el 5 de julio pero es lo que se debe entender. El desplome en la votación panista es la respuesta a la demanda de apoyo para el presidente valiente: no se precisa valentía para cumplir con un mandato popular (así sea el más exiguo), se exigen acciones decididas y prontas para evitar una ruina mayor y una descomposición más profunda de la sociedad. La votación refleja la distancia presente entre los que cobran como representantes del pueblo y las penurias de ese pueblo. Si Calderón y su gabinete decidieron pasar el sexenio mirándose el ombligo entre sí, los diputados y senadores son unos verdaderos desconocidos para los mexicanos, aún para aquellos que con su voto los acomodaron en las curules.

Es la hora de grandes decisiones que eviten mayores derrotas para los mexicanos. No podemos continuar regateando al pueblo de México el bienestar e hipotecando su futuro. Imposible abordar el tema del presupuesto con miras de tendero y querer obtener recursos de los que no los tienen, aumentando los impuestos al consumo y disminuyendo los de la renta. El desahogo completo de la agenda económica está comprometido, las estrategias fiscal y monetaria están agotadas y no pueden ser el apoyo para recuperación ninguna. A grandes males grandes remedios, vamos sobre los que sí tienen, vamos a coger banqueros. Suspendamos la infame sangría que representa el IPAB declarando moratoria a esa deuda impagable y deshonrosa que lleva casi 15 años lastimando nuestro ingreso para favorecer a los banqueros, en tanto los ciudadanos decidimos soberanamente si debemos continuar padeciendo semejante atraco. Abramos la llave grande para buscar una recuperación más pronta. Estamos en las mejores condiciones internacionales para intentarlo. El imperio está postrado, los banqueros son el segmento de clase más despreciado en todo el mundo, los bancos están viviendo el paraíso que Ernesto Zedillo les diseñó y viven ajenos a la necesidad de apalancar el crecimiento económico, el neoliberalismo como teoría y la globalización como ideología han entrado en el túnel del tiempo, los gobiernos sensatos erigen ya las defensas proteccionistas vitales para su mercado interno, Sudamérica ha iniciado un gran movimiento de integración económica regional, el Banco Mundial y el FMI son organizaciones en plena decadencia. En lo interno, una decisión en este sentido abriría el fuego con los dueños del dinero, pero ¿cuánto más fuego pueden lanzarnos si estamos en el fondo? Que los capitales correrían, claro, pero la corrida que llevamos es la mayor después de 1995. Un boicot empresarial sería como la formalización ante notario de una situación de hecho pues la producción fabril está varada. Lo que sí se desataría con gran fuerza es la movilización y el apoyo popular y la velocidad de recuperación de la economía y el bienestar, prácticamente no habría mexicano decente que se opusiera. Son buenos tiempos para abandonar el fantasma del déficit y el trauma de ser ciudadanos de segunda, hagamos nuestro el destino construyendo nuevos paradigmas. Por el bien de México, moratoria a los bancos.

Pero, como escribió Benedetti en La Tregua, en un diálogo en el que el abuelo lapida al nieto que sueña con la revolución: "Para eso se necesitan huevos o estar borracho y ustedes los de la izquierda toman cocacola".

jueves 2 de julio de 2009

VAMOS A VOTAR


De la retahíla argumentativa acerca del voto nulo, en contra o a favor, me quedo con la observación que hiciera una destacada académica de la UNAM: mi voto fue anulado desde 2006. Me parece definitivo. Sin más vueltas y dramas sobre la dirección en la que influye el voto ciudadano, sin mensajes subliminales o evidentes a la clasepolítica y a los partidos mediante una votación copiosa y diferenciada, el hecho es que el fraude en la pasada elección presidencial dejó a los ciudadanos inermes ante las decisiones de quienes califican el resultado del sufragio. Sin duda es enorme el avance alcanzado en la construcción de instituciones electorales capaces de brindar certeza y transparencia en los delicados procesos de elección. El Instituto Federal Electoral fue elemento clave para que el Partido Acción Nacional accediera de manera legítima y legal al poder presidencial en la triste figura de Vicente Fox en 2000, en lo que significó la cereza de un pastel cuidadosamente elaborado durante la última década del siglo pasado. Fue sobre la base de esta experiencia exitosa en el plano formal, que los mexicanos dejamos en el IFE el manejo de las cifras y resultados de la elección de 2006. Pero nos salieron con domingo siete. Las autoridades electorales manosearon las cifras a favor del candidato de la derecha y ante el tremendo hueco abierto en su credibilidad dejaron la calificación de los resultados a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos ministros nos comunicaron oficialmente que el proceso había estado empañado por la ingerencia del Ejecutivo Federal, por la asonada televisiva de los empresarios, por dinero mal habido para las campañas, por un conteo de votos desaseado, pero que como no había forma de medir el impacto de estas acciones en los resultados de la elección daban por bueno el recuento parcial de algunos distritos electorales y con una diferencia mínima de votos a nivel nacional le entregaron el reconocimiento a Felipe Calderón. Así, sin más, cuando lo razonable era contar de nuevo todos los votos y acabar con la rabia y el perro allí mismo los jueces determinaron despojar al electorado de su decisión soberana y anular el esfuerzo de edificación de las nuevas instituciones.

Y una cosa llevó a la otra. Un presidente con semejante carga de ilegitimidad, pero con interés de servir a su país, podría haberse liberado de modo más o menos rápido y ordenado de los compromisos particulares que lo pusieron en el mando supremo de la nación y empujado un proyecto propio, convocando para ello al pueblo y tejiendo fino con los poderosos. Pero Felipe El Breve se entregó de inmediato al despilfarro de lo que no tenía. Antes de cumplir una semana en el despacho lanzó al país al barranco de la militarización. Iluminado con el aura de un santo se lanzó a la cruzada contra el narcotráfico a fuerza de pura bala y aquí estamos todavía, con 12 mil muertos encima y el narco muerto de la risa organizando las elecciones a modo. Íbamos apenas en el recuento y en la discusión sobre quien iba ganando la guerra cuando Calderón emprendió la privatización de Pemex en una iniciativa que en un país diferente al nuestro le hubiera valido la acusación de traición a la patria. Y el discurso se endureció y todos los que no comulgamos con su fe pasamos a ser sus enemigos y las ofensas y agravios presidenciales se sumaron al descontento original de saberlo ilegítimo. En eso estábamos cuando parió la abuela, la crisis mundial del capitalismo nos tocó de frente. No es verdad que la crisis llegó de fuera, afuera estalló pero México tiene al menos tres décadas de lento crecimiento económico y una planta productiva orientada al mercado externo y una política económica de carreta uncida a la bestia del norte. No sólo padecemos el frío que llega del norte, tenemos en casa un hato de funcionarios tan incapaces como soberbios, tan abandonados al canto del dinero como irresponsables. Tardo para reconocer lo que el mundo ya padecía, El Breve comprometió -en uno de esos discursos desgarradores que acostumbra- una recuperación pronta basada en la acción directa del Estado sobre una economía en crisis, con las clásicas y obligadas medidas anticíclicas que imponen una agresiva inversión pública, y centró el poder de la palabra en la construcción de una refinería de petróleo, muy a tono con la derrota en el Congreso de su perversa iniciativa. Bien lo dijo López Obrador: “lleva dos años y no ha pegado un ladrillo, cómo creen que va a construir una refinería”. Es la hora que no está definido el terreno donde se presume habrá algún día una nueva refinería. Del proyecto joya del sexenio, Punta Colonet, nada se puede decir porque nada sucedió.

Felipe Calderón no tomó nunca el camino de las grandes decisiones y abandonó al país a la suerte de los especuladores, regaló una quinta parte de las reservas monetarias al mejor postor y se dedicó de lleno al estrellato televisivo, a la banalidad y el ridículo internacionales y allí lo tomó la influenza y perdimos otra tajada del producto interno bruto. El país está sumido en la más grave crisis económica conocida. No hay horizonte donde descansar la vista. La producción industrial en el suelo, la inversión fija (pública y privada) estancada –si no es que decreciendo relativamente, las remesas de nuestros compatriotas en Estados Unidos en caída, la paridad del peso siguiendo los tembeleques pasos del dólar, el maná petrolero seco por precios bajos y baja capacidad de transformación, el desempleo en niveles espeluznantes, el comercio exterior varado, y la mata dando. Súmele a esto, querido y único lector, la cuestión social (educación, salud, vivienda, derechos individuales, seguridad) y los 48 niños muertos en una guardería subrogada por el IMSS en Hermosillo y por favor no pregunte por qué votaré nulo el 5 de julio. La quiebra de las instituciones a manos de los bandoleros en el poder no deja espacio para deliberar civilizadamente.
No estoy ajeno al reconocimiento del valor del voto, por eso sufragaré. Sé bien el beneficio para los partidos autodenominados de izquierda que trae la decisión de votar por ellos, especialmente en la Cd. de México, donde el Partido de la Revolución Democrática tiene el poder, pero también estoy seguro que si fuera por el PRD la gubernatura de la ciudad ya se le hubiera ofrecido al PAN. Estoy claro que el voto útil es el que merme los resultados del PAN pero el PRI no es garantía de nada. No busco con mi voto sumarme a un movimiento cívico de protesta (y menos convocarlo) contra tanta majadería que vivimos a diario ni quiero enviar mensaje alguno a grupo político ninguno. Anularé mi voto simbólicamente, puesto que está anulado desde hace años. Coincido con Carreño Carlón en su entrega a El Universal de hace tres días, en condiciones de normalidad los resultados de una elección están decididos antes de las campañas. Así es nuestra normalidad.

Vale.

miércoles 1 de julio de 2009

EL VOTO ÚTIL


Magú, La Jornada. Agradecimientos.

domingo 28 de junio de 2009

MERCADO DE SAN JUAN

Entre el mercado de San Juan el enorme pez

En su tumba de hielo sangra.

Visto así de perfil, hosco y sombrío,
Remota y acremente se parece a nosotros.

Hay la posibilidad de que él también
Sea nuestro consanguíneo antepasado.

Es mejor no pensar entonces
Que otra especie en peligro: la humanidad

Está muriendo

En la tumba de hielo del pez que sangra.

José Emilio Pacheco

sábado 27 de junio de 2009

EL VOTO NULO SE CUENTA Y CUENTA

Un interesante y oportuno artículo publicado por Gustavo Gordillo en La Jornada de hoy.


El voto nulo se cuenta y cuenta


El argumento central en contra del voto nulo es que se deja en manos de quienes voten por determinado partido, la decisión sobre cómo y con quiénes se integrará la Cámara de Diputados. Esos otros”, para estas elecciones, son sobre todo el voto duro de los tres partidos principales. De suerte que es bastante retórico decir que con el voto nulo se renuncia a escoger a nuestros representantes. Pienso que para un sector de los ciudadan@s descontentos con la situación actual, el voto nulo es bastante racional, porque no se renuncia a ejercer el derecho a votar y en cambio se envía un mensaje de repudio al conjunto de los partidos.

¿Esto lleva en sí mismo a un cambio? No, desde luego que no. Pero es lo mismo para cualquier opción de voto. Sea con un resultado electoral que lleve a la alternancia, como en 2000 o ahora con el voto nulo; los cambios sustantivos en la correlación de fuerzas vienen de una combinación de movilización social, ejercicio del sufragio y negociaciones políticas.

Las campañas de 2009 se diseñaron reconociendo la segmentación del electorado y el alto abstencionismo, a partir de estrategias minimalistas basadas en el voto duro. El PRI buscando convertirse en la mayor minoría a partir de su fortaleza territorial y el peso de sus gobernadores en la manipulación del voto. El PAN tratando de reducir su caída estrepitosa impidiendo que el PRI obtuviera una mayoría en el Congreso, usando los programas sociales y sobre todo un forma sesgada del combate a la delincuencia que convierte a contrincantes en potenciales delincuentes. El PRD tratando de controlar los daños ocasionados por su propia vocación caníbal. El PRI escogió como su tema central de campaña, su mayor capacidad para gobernar. El PAN, su pretendida eficacia en el combate al narco. El PRD no escogió tema sino semblanza de una cara amable y no rijosa.

La campaña a favor del voto nulo modificó esta dinámica. Desenmascaró el hecho que tres partidos con diferencias reales en lo programático tienen una misma forma de gobernar marginando o torpedeando las formas de participación ciudadana y reduciendo al máximo la rendición de cuentas.

¿Este movimiento por el voto nulo preludia grandes movilizaciones o es sólo un espasmo de hartazgo, un “berrinche”?

Los grandes movimientos en México comienzan siempre através de una movilización de opiniones. La secuencia transita del movimiento de opinión a la movilización social gracias a un pliego petitorio unificador y a una forma orgánica de representación colegiada. Pero la chispa que enciende la pradera es casi siempre alguna torpeza de las autoridades gubernamentales. En un caso un acto represivo injustificado, en otro la ausencia de una autoridad responsable, en otro más, una campaña particularmente denigrante.

Hay otro tema crucial específicamente en relación con las izquierdas. El país necesita más que nunca una amplia coalición de izquierdas. Esa no ha sido la vocación actual de la izquierda partidista. Una parte del voto nulo será también una severa advertencia para que se avance en la conformación de una amplia coalición progresista capaz de disputarle a las derechas, los destinos del país en 2012.

Finalmente los inconformes con las reglas actuales de la política no sólo están entre los que anulen su voto. Una parte de los votantes que opten por un partido y sobre todo los que voten de manera diferenciada, así como algunos abstencionistas, podrían conformar una alianza que empuje después del 5 de julio, a la transformación del sistema de partidos. Rendición de cuentas, participación ciudadana y transparencia política serán seguramente el piso común de ese impulso reformista. Por ello el voto nulo como catalizador puede ser un voto que al contarse, cuente.

Me sumo a la posdata de Adolfo Sánchez Rebolledo: ¿De verdad los consejeros del IFE y los magistrados del Tribunal Electoral creen que nadie los observa?

SIN COMENTARIOS

Reciente declaración de el Vocero de la Presidencia (pero que cobra como Presidente) en su homilía electoral de ayer. Sin comentarios.

jueves 25 de junio de 2009

DÍAS DE GUARDAR


Hace una semana estuve en Mérida, la Ciudad Blanca. Disfruté una mañana fresca, llena de graznidos y cantos de aves que competían con el ruido del tráfico vehicular en el famoso Paseo de Montejo. Aunque la ciudad ha crecido en años recientes, fincada en un desarrollo urbano de trazo agringado, el reguero de casonas de arquitectura colonial imponente, blancas en su mayoría, le sigue dando a la ciudad ese aire tan propio y tan limpio. Comí en La Tradición, un restorán pequeño y cómodo con todas la delicias de la gastronomía yucateca y más. Una comida deliciosamente sazonada con la compañía y verbo de viejas y nuevas amistades. El día anterior habían decomisado en Progreso una carga de tiburones llenos de paquetes de cocaína proveniente de Costa Rica. La plática se centró inevitablemente en la situación de nuestras vidas en estos nuestros días y despotricamos en catársis, exorcizando demonios y conjurando días mejores.

Vivimos días de contrastes, de fuertes claroscuros. Días de ausencia total del arcoiris, esa formación luminosa espontánea y breve, fuente de leyendas y esperanzas de tesoros escondidos. Recuerdo la gran atención que convocaban en San Francisco las calcomanías de arcoiris puestas en los carros, eran en ese tiempo un símbolo de las uniones gay; el arcoiris como la posibilidad de lo negado, la posibilidad de una esperanza. Un espectáculo natural fascinante que en tiempos recientes nos ha sido vetado.

En estos momentos la vista se extravía entre el blanco y el negro. Es difícil distinguir las intenciones detrás de cada gesto, los blancos propósitos de la paz y la concordia se entintan junto a los oscuros medios para alcanzarlas. Pocas ocasiones como esta se hacen acompañar de la suspicacia vital que anega nuestro entorno. Los más sofisticados arreglos sociales alcanzados para propiciar una convivencia pacífica parecen estar en el total desarreglo. Se finca en el ánimo ciudadano la desconfianza y eso no presagia nada bueno.

Son tiempos de crisis que todo lo daña. Las imágenes diarias se enredan con lo que se dice de ellas y los que algo dicen no ven más allá de lo que imaginan. La propaganda electoral callejera es una colección de sonrisas congeladas en rostros desconocidos. En las esquinas se dan cita involuntaria y diaria los mendigos y los BMW descapotables. El jinete del desempleo cabalga en caballo de hacienda y los yuppies (young urban people) sueñan, en su infinito onanismo, con su casa de 4 millones en Bosques de las Lomas. La violencia –en cualquiera de sus expresiones- alcanza cualquier límite imaginable y los 47 niños calcinados en Hermosillo siguen siendo objeto del más deleznable botín político. La juventud universitaria permanece ajena, quizás impávida, a la vida cívica del país. Pocas piedras quedan sin alacranes debajo.

La paciencia debe ser la más cercana de nuestras amistades. Nada indica que los días se iluminarán en breve, más aún no se tiene idea de la extensión y profundidad de la crisis, que de económica se vuelve social día a día, no digamos política. Fuera de la propuesta de voto nulo, las elecciones del próximo 5 de julio no ofrecen perspectiva alguna. Los que analizan la cosa política han tornado acusación la intención de votar nulo, errando el blanco de sus críticas, no somos los ciudadanos los responsables de la democracia. Los partidos políticos deciden y sus proclamas resultan semillas en el asfalto, los nombres de sus candidatos se atiborran en el recuerdo: Obdulio, Raúl, Heriberto, Eugenio, Marta, son fantasmas que aguardan ser votados.

Resulta difícil expresarse enmedio del espeso ambiente diario. Pocas palabras tienen valor, tan pocas son que no se distinguen. Es momento de la amistad, de un legítimo sentimiento de confianza. Son días de guardar, de poner a salvo la conciencia y la razón. Si en la Ciudad Blanca los tiburones trasiegan cocaína, en el resto del país el verde olivo de los militares en las calles invita a refugiarse del vendabal.

Canto con Silvio: "Allá Dios que será divino, yo me muero como viví".

miércoles 17 de junio de 2009

De candidaturas

Un político llega a un pueblito de provincia, se sube a un cajón y empieza su discurso:

--¡Compatriotas, compañeros, amigos! Nos encontramos aquí convocados, reunidos o arrejuntados para debatir, tratar o discutir el tópico, tema o asunto trascendente: mi postulación, aspiración o candidatura a la alcaldía de este municipio.

Alguien del público alza la mano.

--Señor candidato, ¿por qué utiliza usted tres palabras para decir lo mismo?

--Pues mire, caballero: la primera palabra es para las personas de alto nivel cultural, como poetas, escritores y filósofos. La segunda es para personas de nivel cultural medio, como usted y la mayoría de los que están aquí hoy. Y la tercer palabra es para las personas de nivel cultural bajo, como por ejemplo ese borracho que está allí, tirado en la esquina.

De súbito, el borracho se levanta y le dice:

--Postulante, aspirante o candidato: el hecho, circunstancia o razón de que me encuentre en estado etílico, borracho o pedo, no quiere decir, implica o significa que mi nivel cultural sea ínfimo, bajo o jodido. Y con todo el respeto, estima o cariño que usted se merece, puede ir agrupando, reuniendo o arrejuntando sus bártulos, efectos o cachivaches, y encaminarse, irse o dirigirse a la madre que lo llevó en su seno, la progenitora de sus días, o la puta que lo parió.

martes 16 de junio de 2009

Epidemia de Influencia


Esta nota de Pedro Miguel fue publicada el día de hoy en La Jornada que habla de nuestra clase política, de sus trampas y su mal desempeño como funcionarios públicos y con la que seguramente muchos de los numerosos lectores de ElGorguz estarán de acuerdo.

Sigan abaratando costos, no para hacer menos oneroso al gobierno, sino para que ustedes dispongan de márgenes mayores de utilidad en su negocio de gobernar. Sigan eficientando" procesos, no para dar gusto a la población sino para que ustedes puedan ensamblar con más facilidad su triunfalismo en los informes de labores. Avancen en el recorte de propiedades, atribuciones y facultades del Estado, no para impulsar las libertades y la participación ciudadana --qué va-- sino para empoderar a los consorcios nacionales y extranjeros más cercanos a su corazón y a su portafolio de inversiones. Y es que algún día ustedes, los influyentes, pasarán a retirarse y se merecerán, además de la mención imperecedera en los libros de historia, un estatuto tan digno como el del licenciado, el doctor o el esposo de la señora, quienes gracias a su sentido de previsión patrimonial hoy disponen del dinero y de los archivos confidenciales suficientes para seguir metiendo la garra o la pezuña en la vida política y, lo más importante, evadir la cárcel --privada o pública-- por los siglos de los siglos.

Cualquier individuo capaz de ocupar una presidencia municipal, una gubernatura o algo más; cualquier influyente, en suma, debe contar, antes que con dotes, con una parentela lo suficientemente numerosa como para hacer rendir el cargo, y si se trata de vínculos familiares sin consanguinidad, mucho mejor, que así se puede eludir leyes y atenuar suspicacias. Todo sirve y con todos se vale: hermanos, concubinos o legítimas, hijos, hijastros, tías, primas y sobrinas de la cónyuge, compadres y comadres del alma, yernos (pueden ser estúpidos o no, pero deben ser leales), antiguos compañeros de aula, cubículo, plantación o cama, confesores, vecinos afortunados, entrañables amistades súbitas, de ésas que uno sabe al instante que serán para toda la vida, aunque ésta sea corta. Promiscuidad será gobernar con desconocidos; en la endogamia del círculo inmediato todo se puede y todo se debe, y cualquier lugar es bueno --un desarrollo habitacional de interés social, una gasolinera, una guardería-- salvo, por supuesto, en la Casa de Dios; o también allí.

A veces, a ustedes, los influyentes, se les pasa la mano en el ahorro de insumos, en el cobro del alquiler de locales que son de ustedes, a concesionarios que son ustedes y concesionados por ustedes, en la indulgencia para con los procedimientos y las revisiones que debieran realizar ustedes, y como resultado se mueren unos tipos en el fondo de la mina, se ahogan unas decenas de trabajadores petroleros, se cae un avión mal mantenido, repleto de gente importante como ustedes (bueno, no todos), o se achicharran 40 niños y bebés en una guardería construida con sistemas de desidia máxima, y entonces toda la farsa de los negocios disfrazados de labor gubernamental parece venirse abajo, conforme emergen los cochineros de contratos torcidos, los intercambios de favores, las carencias de sus negocios en materia de escrúpulos, de salidas de emergencia y de extintores. Pero entonces ustedes extinguen la crisis usando a fondo sus influencias, que son, entre otras cosas, una tupida red de secretitos guardados, complicidades e intereses que trascienden partidos, regiones e ideologías, como debe ser en la convivencia de primos interpares, y la prensa (alguna) arma una alharaca que pasa rápido y sin consecuencias graves: el que les administra a ustedes el sacramento de la impunidad dejó claro hace unos días que nadie del clan irá a la cárcel por esa cuarentena de niños incinerados, entre los cuales, por supuesto, no había ni un solo cachorro de ustedes. Lo peor que puede pasar que más y más gente caiga en la cuenta de que la epidemia más grave que ha enfrentado el país es la epidemia de influencia, es decir, que los vea a ustedes y a sus prácticas como plaga. Pero no vayan a desvelarse por esa nimiedad, aguanten el temporal, sigan durmiendo tranquilos y apuéstenle a la amnesia: en un par de meses, nadie --salvo los familiares y uno que otro conocido-- se acordará del quemadero de niños.


lunes 15 de junio de 2009

Recordando a Ramón López Velarde







27 de diciembre de 1908

El piano de Genoveva

Piano llorón de Genoveva, doliente piano
Que en tus teclas resumes de la vida el arcano;
piano llorón, tus teclas son blancas y son negras.
con mis días negros, como mis blancas horas;
Piano de Genoveva que en la alta noche lloras,
que hace muchos inviernos crueles que no te alegras,
tu música es historia de poéticos males:
hablas de encantamientos y de princesas reales,
de los pequeños novios que por robar los nidos
una tarde nublada se quedaron perdidos
en el bosque; y nos cuenta de la niña agraciada
que recibió regalos de sus once madrinas,
que no invitó a la otra a sus bodas divinas
y que sufrió por ello los enojos del hada.

Me pareces, oh piano, por tu voz lastimera,
una caja de lágrimas, y tu oscura madera
me evoca la visita del primer ataúd
que recibí en mi casa en plena juventud.

Piano de Genoveva, te amo por indiscreto;
de tu alma a todo el mundo revelas el secreto;
cuentas, uno por uno, todos tus desengaños.

Piano llorón, la hermosa más hermosa del valle
se nos ha vuelto triste por que tiene treinta años
y no hay por todo el pueblo quien ronde por su calle.

Genoveva, regálame tu amor crepuscular:
esos dulces treinta años yo los puedo adorar.
¡Ruégale tú que al menos, pobre piano llorón,
con sus plantas minúsculas me pise el corazón!

domingo 14 de junio de 2009

INDOLENCIA CRIMINAL


“Que quede bien claro. Los funcionarios federales, estatales y municipales que solaparon irregularidades en la guardería no son mis hijos. Atentamente: La Chingada”.



El número de niños muertos por el incendio en la guardería ABC el pasado 5 de junio en Hermosillo, Son. asciende ya a 46. Algunos funcionarios menores han sido despedidos de sus puestos. El responsable de Protección Civil en el estado emprendió la huída. El Presidente Muncipal razonó con notable claridad: "Qué se gana con cortar cabezas". El Gobernador Bours cierra las puertas del Palacio de Gobierno ante las marchas diarias en protesta por la indolencia y desvergüenza de los funcionarios y permisionarios involucrados y va a visitar a los niñosquemados pero en otra ciudad que no es la capital, donde ocurrió la tragedia. El IMSS negó de inmediato a los niños sobrevivientes la posibilidad de ser atendidos en hospitales especializados de EU, pero con el incremento de muertes y la indolencia criminal de médicos que dejaron morir dos niños más en el hospital de Guadalajara, ahora busca desesperado el auxilio gringo. Ya los padres saben que el almacén donde se ubicaba la guardería era utilizado para trasegar gasolina a los autos de las campañas electorales, que las ganacias de los dueños de la guardería subrogada (que al mismo tiempo son parientes de la esposa del El Presidente y El Gobernador) pericibían 22 mil dólares mensuales, libres de polvo y paja, -igual cantidad que dejaba de percibir el IMSS por la subrogación.

Hay mucha razón en la cita, ni la chingada puede hacerse cargo de esa gentuza indolente y asesina.

jueves 11 de junio de 2009

Un paréntesis musical


UNAM, nuestra máxima casa de estudios

Motivo de orgullo ha sido la UNAM desde hace mucho tiempo, en esta ocasión ha sido galardonada con el Premio Príncipe de Asturias, por ser modelo académico y formativo para muchas generaciones de diversos países y ha nutrido el ámbito iberoamericano de grandes intelectuales y científicos.

Enhorabuena!

miércoles 10 de junio de 2009

Otra opinión acerca del "Voto nulo o en blanco"

El día de hoy en La Jornada se publica esta opinión de Arnoldo Kraus acerca del voto nulo.

Una de las cualidades más bellas del ser humano es admirar. Al admirar a una persona, se desea ser como él, se ensalzan sus actividades y se aprecian sus virtudes. No lo digo yo: lo dice la experiencia de la vida y lo subrayan algunos pensadores. Sobran ejemplos. Descartes, por un giro aciago del destino, entra en contacto con la reina de Suecia a quien le manda su tratado del amor y de las pasiones. Para Descartes son seis las pasiones: amor, odio, deseo, alegría, tristeza y admiración. La admiración, siguiendo al intelectual holandés, es una cualidad necesaria; por medio de ella se progresa, se crece. Antes, mucho antes, Aristóteles, escribió "... la admiración impulsó a los primeros pensadores a especulaciones filosóficas", y agregó: "... el comienzo de todos los saberes es la admiración". La admiración camina de la mano con el aprecio que se tiene hacia una persona por contar con atributos extraordinarios o sobresalientes; incluye también respeto y confianza.

El problema que se ha suscitado en relación con el "voto nulo o blanco" mucho tiene que ver con la falta de admiración y el desprecio que se vive en México hacia la clase política. Aunque debe ser cierta la tesis que sugiere que la idea de no votar proviene de la derecha, la realidad económica, política, moral y social de nuestro país es suficiente razón para considerar la opción del voto nulo.

El descrédito, ganado a pulso, por la inmensa mayoría de nuestros dirigentes no tiene que ver sólo con la campaña que llama a anular el voto en los comicios del próximo 5 de julio. Su génesis es múltiple. Algunas razones son las luchas intestinas y corrientes de los partidos (el PRD a la cabeza), el desvío --robo-- de cantidades inimaginables de dinero por el panismo de hoy y la quiebra del país como herencia del PRI. La desconfianza hacia la inmensa mayoría de los políticos y sus partidos es demoledora: los modelos políticos actuales han fracasado y siguen fracasando. En el contexto actual del PRI-PRD-PAN poco espacio queda para la esperanza.

¿Votar o no votar? Acudir a las urnas y anular el voto es una forma de votar. No acudir es no sufragar. La primera opción es un ejercicio de libertad individual y de desprecio hacia nuestros dirigentes. Incluye también falta de admiración y, según algunos analistas políticos, es producto del manipuleo originado desde la derecha. La segunda opción, no votar, retrata hartazgo, desconfianza en nuestra incipiente democracia, falta de esperanza, pobreza --los pobres no tienen para qué votar-- y, finalmente, es también un ejercicio de libertad.

Los encargados de la política en México y el Instituto Federal Electoral consideran que el "voto blanco o nulo" es, entre otras afirmaciones, inadecuado, ya que "el abstencionismo implica una regresión a sistemas autoritarios", amén de ser "un contrasentido del sistema democrático", "un suicidio político y una autoexclusión del sistema democrático que se fundamenta precisamente en el sufragio". Esas tesis, todas veraces, chocan con la cruda realidad del país y cuestionan nuestro sistema democrático. Esas ideas deben confrontarse con una ciudadanía harta de las mentiras y de los hurtos de la clase política, con la inconformidad de la sociedad hacia nuestros dirigentes, con la falta de transparencia y con unas leyes que se aplican al antojo y conveniencia de quienes ostentan el poder.

Muchos años lleva México hundido por la falta de políticos que ejerzan su profesión con responsabilidad y ética. El abstencionismo no es nuevo en nuestro país. Ha sido una constante y sus cifras siempre han sido retrato de todas nuestras malas realidades. La sociedad, culta o inculta, pobre o rica, de ciudades o del campo nunca ha votado en masa. Lo ha hecho a cuentagotas.

La diferencia en 2009 es la campaña que "algunos" han emprendido alentando el "voto blanco o nulo", Aunque sean los políticos de derecha los que auspician esa idea. ése no es el problema. El embrollo es otro. Es la situación económica de más de la mitad de los mexicanos y es la turbia moral de la mayoría de nuestros gobernantes.

Bueno sería admirar a algunos de nuestros políticos. Admirarlos y copiarlos. Promoverlos, imitarlos. Asombrarnos por lo que hacen y apreciarlos por lo que no hacen. Sorprendernos por sus nobles e inteligentes actitudes. Magnífico sería incluirlos en el tratado de nuestras pasiones y en los cuadernos de nuestros saberes. Si así fuese, es probable que hubiese muchas personas deseosas de sufragar.


lunes 8 de junio de 2009

EL VOTO NULO






En los días recientes ha cobrado fuerza una campaña, esencialmente cibernética, que puede tener impacto en las elecciones intermedias del próximo 5 de julio, día en que los mexicanos renovaremos la Cámara de Diputados y en seis entidades federativas se cambiarán los gubernadores. Se trata del voto nulo, de cumplir nuestro derecho y obligación ciudadana de sufragar sin entregar el voto a partido alguno, sino anulando la boleta electoral, ya sea tachando la boleta sin señalar partido, dejándola en blanco o escribiendo alguna leyenda en ella, como la que señala hoy Zabludovsky: "una mentada de madre".

De alguna manera la mayoría los analistas políticos se han puesto de acuerdo para argumentar insistentemente -aunque con el mismo argumento- en contra del voto nulo. Básicamente todos dicen algo sólido por sí mismo: anular el voto es hacerle el juego a los que denuestan la política y hacen escarnio de las instituciones electorales, y hoy mantienen a la población aterrorizada con una aberrante campaña. Por el contrario, según estos analistas, votar es hacer uso de la única arma prevista para los ciudadanos para encarar a los malos políticos, al mal gobierno y a los peores partidos. De algún modo también tienen razón.
Los políticos y dirigentes de partido están que trinan, algo muy natural en ellos ya que viven de los votos y, claro, del dinero que aportamos los votantes para esa vida. Los funcionarios electorales ya encontraron al nuevo enemigo de México, el voto en blanco.

Sin embargo, el fantasma del voto nulo recorre ya las próximas elecciones y lo prudente es que alguien exigiera al Instituto Federal Electoral contar separadamente los votos anulados, que si bien serán difíciles de distinguir de los votos equivocados es posible que su abultado número haga sentir contablemente la insatisfacción ciudadana. Porque opciones no hay muchas y la decepción de los mexicanos acerca de los candidatos, partidos, políticos y gobierno es muy grande.

El PAN ha mostrado la mano autoritaria y represiva y sus representantes en el gobierno se han dedicado a servir a los viles intereses de la clase adinerada; es, como lo definió Fox al inicio de su disneysexenio: un gobierno de, por y para los empresarios, con todo el daño que eso significa para el resto de la población. El PRD se escurrió por los oscuros meandros de su palacio y ha exhibido un cinismo y una deslealtad hacia quienes lo pusimos a punto del poder presidencial que no ameritan más que los votos de sus militantes; entregados al poder calderonista no demandan otro diferente. El PRI aparece como la salvación frente a la ultraderecha panista y sus dirigentes han actuado con cautela en el vendabal electorero y son ya los favoritos de los principales encuestadores. Pero, ¿quién le cree al PRI? ¿Quién está dispuesto a iniciar otro movimiento por el voto útil, sin recordar los resultados de tal ejercicio en 2000?

Se dice que hay otros partidos (PSD, PT, Convergencia, PV), pero todos sabemos que son partidos de familia y/o de golpeadores. Se dice que vótese lo que se vote llegarán a la Cámara y gobiernos estatales los candidatos con más votos, así sea uno. Se dice que el voto nulo daña las instituciones electorales, tan caras -en más de un sentido- al país, y que ya muestran signos de deterioro irreversible. Se dice que votemos por alguien, pero que no anulemos el voto.

Para mí el punto está en la intención del voto y la posibilidad real de que el intento se alcance. Reviso algunas posibles fuentes de intención. a) Las instituciones electorales; éstas no nos garantizan nada, vaya, ni el conteo veraz de los votos, no hay que hacerles el juego. b) El Congreso y su integración partidaria; ha devenido cena de negocios y los asuntos de la nación son alimento de los dueños del dinero, los diputados votan siempre al mejor postor y no al pueblo, considerar este escenario es semejante a aprobar su desempeño democrático. c) Los partidos de izquierda; hay que ver la manera cómo se burlan del elector acomodando candidatos al contentío de sus dirigentes, tan espurios como El Presidente. La reforma petrolera la sacó adelante López Obrador, a pesar del PRD. d) Desplazar al PAN del poder; algo imposible de lograr en ausencia de un movimiento cívico con este propósito, las elecciones intermedias han sido siempre de un gran abstencionismo y sólo una coalición partidaria de alcances históricos alcanzaría el anhelado juicio político a Calderón y su expulsión de la presidencia. Fuera de estos propósitos es poco lo que me anima a votar, no existe lo que en la teoría institucionalista se llaman incentivos.

Anularé mi voto tachando enérgicamente la boleta (en previsión de que alguien la marque a su favor, ya sabemos) e invito a quien comparta mis puntos de vista a hacer lo mismo. Regreso a la época en que se votaba por Cantinflas, no es mucho lo que hemos avanzado desde entonces.

Salud.

domingo 7 de junio de 2009

TRAGEDIA



El Gorguz se une a la pena de los familiares de 38 niños muertos el pasado viernes 5 a las tres de la tarde, en el incendio total de la guardería ABC, ubicada en el sur de Hermosillo, Sonora. Hay aún 23 niños hospitalizados, 15 de ellos en estado sumamente grave. Las causas del horroroso accidente siguen sin establecerse, a pesar de la enorme cantidad de irregularidades confesas por el propio IMSS: la guardería estaba acondicionada en una bodega perteneciente al Gobierno del Estado de Sonora, a un lado de la guardería existe una bodega de llantas y enfrente una gasolinera, no había salidas de emergencia ni extintores, el techo por el que se propagó rápidamente el fuego era de plafón altamente inflamable y el personal de la guardería no estaba capacitado para enfrentar emergencias. Han transcurrido dos días del fuego y los funcionarios siguen mudos, se ignora o se oculta el origen del incendio y se habla de una posible explosión.



Los propietarios de la guardería, que operaba bajo el sistema subrogado del IMSS, son todos conocidos en el medio gubernamental, algunos de ellos parientes directos de altos funcionarios del gobierno estatal, y este fin de semana, como respuesta a la gran indignación de la población sonorense, se esperaba que abandonaran el estado y el país antes de ser ajusticiados.



Imposible olvidar que en tiempos electorales la justicia está más ausente que nunca, ausencia que de por sí en México ya es inconcebible. Las caras compungidas del gobernador Bours Castelo y de sus acompañantes tienen que ver más con la elección de gobernador del próximo 5 de julio que con el dolor por las muertes de los niños, de otro modo ya estarían en la cárcel los primeros responsables de la tragedia, o sea sus propias amistades, y los sonorenses tendríamos una explicación medianamente creíble de lo sucedido.



Aunque Calderón haya acudido 30 minutos a dar el pésame a los familiares de los niños muertos y heridos, no hay que olvidar que el esquema de subrogación de guarderías es un logro más de las administraciones panistas en su desesperado empeño por el desmantelamiento de las instituciones del estado y su entrega a los intereses privados, mismos que han mostrado hasta el cansancio ser de una vileza y ambición sin precedentes. No importa a estos políticos la vida de nadie (la guerra contra el narco asciende a diez mil muertos y sigue galopante), menos los intereses populares. La visita del El Presidente abona más a su estrategia electoral que al bienestar de los sonorenses.



Se suma El Gorguz también a las exigencias de justicia frente al desdén gubernamental y sus poderosos aliados, los empresarios.

ACTUALIZACIÓN: Al día lunes 8 el número de niños fallecidos asciende a 44, el Gobernador Bours confirmó el parentezco de los dueños de la guardería con El Presidente y su esposa, con miembros del gabinete estatal y directivos del PRI. De las causas hay sólo supuestos y de las acciones de justicia el siemprevivo "hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga". Es claro que no esperamos mucho más.

miércoles 3 de junio de 2009

ABORTO Y PEDOFILIA

Un interesante artículo publicado en LaJornada de hoy.

ABORTO Y PEDOFILIA

Arnoldo Kraus


¿Tienen algo” en común el aborto y la pedofilia? No y sí. No en la realidad. Sí en el lenguaje de los ministros del Papa. El no retrata la vida. El sí es parte de un discurso eclesiástico dogmático. El no distingue dos situaciones distintas. El sí intenta ligar dos problemas que nada tienen en común. El no apela a la razón. El sí a la fe. El no lo escuchan creyentes (en Dios) y no creyentes (en Dios). El sí resume gran parte de la filosofía de las religiones: la fe no requiere de la razón. El embrollo de las religiones actuales es el tiempo y la contumacia de los ministros que ignoran que Dios ha cambiado, que el Dios original no puede ver con buenos ojos lo que sucede en el mundo. Entre el siglo XXI y el advenimiento de los dioses y de las religiones ha pasado mucho tiempo.

El cardenal Antonio Cañizares, quien ocupa un ministerio en la curia del Vaticano, afirmó, cuando reflexionaba acerca de los abusos sexuales y sevicias a menores cometidos en internados católicos en Irlanda entre 1950 y 1980, que “no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios, con los millones de vidas destruidas por el aborto”. Lo grave de la afirmación de Cañizares es que no sólo es su opinión: su voz y su postura es la del Vaticano y de la Iglesia católica que avala esos razonamientos. De no ser así, algo, además de unas pocas palabras, hubiese ya sucedido contra los abusos perpetrados por algunos miembros del clero católico.

Tras los escándalos y la pena católica por lo sucedido en las manos y en los genitales de religiosos en Estados Unidos, México, Francia, Inglaterra y Australia llega Irlanda. Salvo por la nacionalidad y la religión de los obispos la historia es la misma: abusos impensables contra menores, falta de acción contra los abusadores y ocultamiento de los nombres de los responsables. La complicidad de la jerarquía católica es alarmante. No denunciar y no castigar es sinónimo de aceptación y, ¿por qué no?, al aceptar los hechos se permite que los abusos continúen y, en algunos casos, ¿por qué no?, que se estimulen esos latrocinios. El secretismo de la Iglesia habla de cerrazón, de vergüenza y de conveniencia. La doble moral corre por los pasillos del Vaticano. Ocultan los nombres de sus abusadores y no los condenan. Alaban al siniestro Berlusconi cuando éste apoya al prelado en contra de la decisión médica de permitir que Eluana Englaro muera. En el diccionario del Vaticano la palabra contradicción no existe.
Hace pocos días, la representante para Europa de Catholics for Choice, Elfriede Harth, aseguró que “los obispos sólo protestan por asuntos de la zona pélvica, no por guerras ni por vulneraciones de derechos humanos”, a lo que se deben agregar disparates como la postura de Cañizares. La misma funcionaria de Católicas por el Derecho a Decidir nos recuerda lo que los librepensadores repiten cuando se trata del aborto y cuando se habla de que dentro de la Iglesia han existido otras iglesias. San Agustín afirmaba, por ejemplo, que “el aborto no debe considerarse homicidio porque en los primeros meses no se ha instalado el alma en el cuerpo”, mientras que Santo Tomás “aceptaba que el aborto podría llevarse a cabo hasta los 40 días de gestación si se trataba de un varón y hasta los 90 si era niña, ya que sólo a partir de esas fechas era cuando realmente se había formado el ser humano”.

El argumento del cardenal Cañizares es abominable. Los fetos y los embriones tienen valor y derecho a la vida. Las vidas lastimadas, y en ocasiones destruidas, de los niños abusados y violados que acudían y acuden –el caso mexicano del pederasta Marcial Maciel es muy fresco– a escuelas católicas y que se convirtieron en víctimas de la curia valen menos que las de los embriones. Es también abominable porque la Iglesia financia campañas antiaborto pero no indemniza a las víctimas de sus miembros. ¿Cuándo la verdad?

martes 2 de junio de 2009

Cuestiones de peso

domingo 31 de mayo de 2009

SIN DUDA

".. es mucho menos peligroso un malvado que un imbécil."

Sándor Márai

Escritor húngaro